La electrificación de vehículos de empresa está cambiando las necesidades de muchos aparcamientos, naves y centros de trabajo. Instalar cargadores eléctricos para empresas requiere algo más que comprar varios equipos: hay que estudiar potencia disponible, número de vehículos, horarios de uso, recorridos eléctricos, protecciones, comunicaciones y posibilidades de ampliación.
Por qué una empresa necesita planificar la recarga
Un vehículo particular puede cargarse durante muchas horas en una plaza de garaje. En una empresa, en cambio, pueden coincidir varios vehículos y existir necesidades de disponibilidad muy concretas. Una flota comercial puede necesitar recargar al final de la jornada para estar preparada a primera hora.
Por eso el primer paso es conocer cómo se utilizarán los vehículos. Número de coches, furgonetas o vehículos industriales, kilómetros diarios, horarios de entrada y salida y tiempo disponible para recargar son datos fundamentales.
Tipos de cargadores
Existen soluciones de corriente alterna y corriente continua, con diferentes potencias y características. Para un aparcamiento empresarial donde los vehículos permanecen varias horas, la carga en corriente alterna puede ser adecuada en muchos casos. Para usos que requieren recargas rápidas pueden estudiarse otras soluciones.
La potencia concreta debe seleccionarse teniendo en cuenta el vehículo, la instalación y el uso. Instalar el cargador de mayor potencia disponible no siempre es la opción más eficiente.
Potencia eléctrica disponible
Antes de instalar varios cargadores hay que comprobar la capacidad de la instalación. Si una empresa dispone de maquinaria, climatización, iluminación y otros consumos, los cargadores se suman a una demanda que puede ser elevada.
En algunos casos será necesario ampliar potencia o adaptar la infraestructura eléctrica. En proyectos de gran demanda también puede ser necesario estudiar una infraestructura de suministro diferente, incluyendo un posible centro de transformación.
Gestión dinámica de potencia
Una instalación con varios cargadores puede incorporar sistemas de gestión que repartan la potencia disponible entre los vehículos. Así se puede evitar que todos carguen simultáneamente a máxima potencia cuando la instalación tiene otros consumos.
La estrategia adecuada depende de los horarios y necesidades de la empresa. Si todos los vehículos permanecen estacionados durante ocho horas, puede ser posible repartir la energía disponible de forma diferente que en una flota con rotación continua.
Dónde instalar los cargadores
La ubicación debe facilitar el aparcamiento, proteger el equipo y permitir un recorrido razonable del cableado. También hay que estudiar circulación de vehículos, riesgo de golpes, accesibilidad y mantenimiento.
La obra civil puede ser una parte importante. Si los cargadores están alejados del cuadro, pueden necesitar canalizaciones, zanjas, arquetas y protecciones. Ivomat puede coordinar estas actuaciones dentro de un proyecto global de obra civil eléctrica para empresas.
Protecciones eléctricas
Cada instalación debe incorporar las protecciones adecuadas según el equipo y el diseño. No es recomendable conectar varios cargadores a circuitos existentes sin comprobar previamente sección de conductores, protecciones, caída de tensión y capacidad del cuadro.
También hay que estudiar la puesta a tierra y las protecciones específicas que pueda requerir el sistema de recarga elegido.
Recarga y energía solar
Una empresa con instalación fotovoltaica puede estudiar estrategias para utilizar parte de la energía generada para la recarga. El funcionamiento concreto dependerá de la producción solar, horarios de trabajo, potencia disponible y sistema de gestión.
Esto puede ser especialmente interesante en empresas cuyos vehículos permanecen estacionados durante las horas centrales del día.
Comunicaciones y control
Los cargadores empresariales pueden incorporar conectividad y sistemas de gestión que permiten consultar estados, consumos y sesiones de carga. Para una flota, disponer de información centralizada puede facilitar la planificación.
También hay que considerar la seguridad de la red y la integración con otros sistemas de la empresa cuando exista conectividad.
Preparar la instalación para crecer
Una empresa puede comenzar con dos cargadores y aumentar la flota posteriormente. Por eso conviene estudiar desde el principio la posibilidad de dejar canalizaciones, espacio en cuadros y recorridos preparados para futuras ampliaciones.
Preparar la infraestructura no significa instalar todos los cargadores desde el primer día. Puede consistir en diseñar recorridos y capacidad de forma que la ampliación futura sea más sencilla.
Qué puede hacer Ivomat
Ivomat puede estudiar la infraestructura eléctrica de la empresa, definir las necesidades de recarga, instalar cargadores y coordinar cuadros, protecciones, canalizaciones y obra civil. También podemos integrar la actuación con otras necesidades de la empresa, como mantenimiento eléctrico o ampliaciones de potencia.
Si estás comparando soluciones de recarga, puedes consultar también nuestra guía sobre instalación de cargadores para coches eléctricos y el artículo sobre mantenimiento de cargadores.
Conclusión
Instalar cargadores eléctricos en una empresa es un proyecto de infraestructura, no solo la compra de un equipo. Potencia, número de vehículos, horarios, protecciones, canalizaciones, gestión de carga y futuras ampliaciones deben estudiarse conjuntamente. Una instalación bien planificada permite adaptar la recarga a la actividad real de la empresa y facilitar su crecimiento.
Ejemplo de planificación para una flota
Una empresa con diez vehículos no necesita necesariamente diez cargadores funcionando a máxima potencia al mismo tiempo. Si los vehículos llegan progresivamente y permanecen estacionados varias horas, un sistema de gestión puede repartir la potencia disponible. Si, por el contrario, todos deben salir poco después de terminar la jornada, las necesidades serán diferentes.
Por eso es útil recopilar horarios reales antes de seleccionar equipos. El objetivo es dimensionar la infraestructura para el servicio que la empresa necesita, no para una situación hipotética que nunca se produce.
Ubicación y protección física
Los cargadores instalados en aparcamientos empresariales están expuestos a circulación de vehículos y condiciones ambientales. La ubicación debe reducir el riesgo de golpes y facilitar el acceso a los conectores. Cuando existen vehículos grandes, también hay que estudiar radios de giro y maniobra.
Costes que deben contemplarse
El presupuesto no debería limitarse al precio de los cargadores. Puede incluir cuadros, protecciones, cableado, canalizaciones, obra civil, comunicaciones, gestión de carga y adaptación de la acometida. En instalaciones grandes, estos elementos pueden representar una parte importante del proyecto.
Preparar futuras ampliaciones
Si la empresa prevé aumentar la flota, conviene estudiar desde el inicio la reserva de espacio y los recorridos eléctricos. La infraestructura puede diseñarse por fases para evitar ejecutar toda la inversión de una sola vez.
Ivomat puede estudiar esta estrategia y coordinar cargadores, electricidad, obra civil y ampliaciones de potencia según las necesidades de cada empresa.