Comparar calefacción de gas frente a calefacción eléctrica requiere mirar más allá del precio de la energía. El tipo de vivienda, aislamiento, potencia disponible, sistema de emisión y hábitos de uso pueden cambiar completamente el resultado. Además, no es lo mismo una calefacción eléctrica mediante radiadores que una bomba de calor, aunque ambas utilicen electricidad.
Calefacción de gas: cómo funciona
En una instalación convencional, una caldera de gas genera calor y lo transmite al agua que circula por radiadores o suelo radiante. Es un sistema conocido y extendido, especialmente en viviendas que ya disponen de instalación de gas.
La ventaja principal de mantener una instalación existente es que no siempre es necesario realizar una reforma completa. Sin embargo, la caldera, el circuito, la evacuación de gases y los radiadores deben mantenerse en condiciones adecuadas.
Calefacción eléctrica directa
Los radiadores eléctricos, convectores y otros emisores transforman electricidad en calor directamente. Su instalación puede ser sencilla porque no necesitan una red hidráulica como los radiadores de agua.
El inconveniente es que la relación entre electricidad consumida y calor producido es diferente a la de una bomba de calor. Por eso conviene distinguir entre calefacción eléctrica directa y sistemas eléctricos basados en aerotermia.
Bomba de calor y aerotermia
Una bomba de calor utiliza electricidad para transportar calor desde una fuente exterior hacia la vivienda. En determinadas condiciones puede proporcionar varias unidades de calor por cada unidad de electricidad consumida, aunque el rendimiento real depende de temperaturas, equipo y condiciones de funcionamiento.
La aerotermia puede producir calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria según la configuración. Ivomat trabaja este tipo de soluciones y puede estudiar su integración en una reforma.
Qué ocurre con los radiadores existentes
Si una vivienda tiene radiadores de agua y se estudia una nueva fuente de calor, no siempre es necesario sustituirlos. La compatibilidad depende de la temperatura de impulsión necesaria y de la potencia que pueden aportar los emisores.
Por eso es importante calcular los radiadores antes de decidir. Nuestro artículo sobre cómo calcular el tamaño de los radiadores explica los principales factores.
Coste de instalación
El coste inicial depende mucho de la situación de partida. Si ya existe una caldera y radiadores, mantener el sistema puede requerir una intervención menor. Si hay que crear toda una instalación, la diferencia puede ser importante.
En una vivienda en reforma también hay que considerar la posibilidad de ocultar tuberías, mejorar aislamiento o cambiar emisores. Comparar únicamente el precio del equipo puede llevar a decisiones incompletas.
Potencia eléctrica disponible
Una calefacción eléctrica directa puede requerir una potencia considerable cuando funcionan varios emisores al mismo tiempo. Antes de instalarla conviene comprobar la potencia contratada y la capacidad de la instalación eléctrica.
Ivomat explica también cómo calcular la potencia eléctrica necesaria en una vivienda. Esta cuestión es especialmente relevante cuando se incorporan simultáneamente calefacción, cargador de coche eléctrico y otros consumos elevados.
Gas frente a electricidad: una comparación práctica
- Gas: puede aprovechar una instalación hidráulica existente y ofrece una solución conocida para calefacción mediante radiadores.
- Eléctrica directa: instalación sencilla, pero puede demandar bastante potencia cuando hay varios emisores.
- Aerotermia: utiliza electricidad y puede ofrecer calefacción y refrigeración con una eficiencia diferente a la de un radiador eléctrico convencional.
El aislamiento cambia la ecuación
Una vivienda con pérdidas elevadas necesitará más energía independientemente del sistema elegido. Mejorar ventanas, aislamiento y estanqueidad puede reducir la demanda antes de cambiar la calefacción.
En una reforma energética, Ivomat puede estudiar conjuntamente rehabilitación energética, aislamiento y climatización.
Qué sistema elegir
No existe una solución universal. Una vivienda con gas instalado, radiadores adecuados y buen estado de la caldera parte de una situación diferente a una vivienda sin instalación previa. Del mismo modo, una casa bien aislada puede tener necesidades muy diferentes de otra con grandes pérdidas térmicas.
Qué hace Ivomat
Ivomat puede estudiar instalaciones de calefacción, radiadores, aislamiento y necesidades eléctricas dentro de una reforma. También podemos coordinar actuaciones de electricidad y climatización para que la solución final tenga sentido como conjunto.
Conclusión
La comparación entre gas y electricidad debe hacerse teniendo en cuenta el sistema completo y no solo el precio unitario de la energía. La vivienda, el aislamiento, la instalación existente y la potencia necesaria son factores determinantes. En muchos proyectos, estudiar primero la demanda energética permite tomar una decisión mejor fundamentada.
Qué ocurre con una vivienda antigua
En una vivienda antigua puede existir una caldera con muchos años, radiadores de dimensiones determinadas y una envolvente con pérdidas importantes. Sustituir únicamente el equipo de generación puede no solucionar todos los problemas de confort. Antes conviene comprobar aislamiento, ventanas, regulación y estado de los emisores.
Si se realiza una reforma, puede ser interesante actuar primero sobre las pérdidas térmicas. Una vivienda que necesita menos energía permite dimensionar mejor cualquier sistema de calefacción posterior.
Calefacción eléctrica en viviendas pequeñas
En viviendas de uso ocasional o estancias que solo necesitan calefacción puntual, determinados emisores eléctricos pueden resultar prácticos por su instalación sencilla. Aun así, hay que considerar el uso simultáneo de otros equipos y la potencia disponible.
Control de la temperatura
El control tiene una influencia importante en el consumo. Un termostato bien situado y una programación adaptada a los horarios de ocupación pueden evitar que la vivienda permanezca a temperaturas elevadas cuando no es necesario.
En sistemas por zonas, cada estancia puede tener necesidades diferentes. La solución concreta dependerá del sistema instalado y de las posibilidades de regulación.
Comparar inversiones
Al estudiar una sustitución conviene valorar tanto la inversión inicial como mantenimiento, vida útil, obra necesaria y costes de funcionamiento. Una solución aparentemente económica puede requerir más modificaciones si no existe una instalación previa compatible.
Ivomat puede analizar la situación de partida y coordinar las actuaciones necesarias, desde aislamiento y radiadores hasta electricidad y climatización.